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Por
Adela Fernández Cruz
El
tango puede definirse de cualquier manera menos como algo simple. Sabe
a milonga sentimental, a tragedia, a comedia, a sarcasmo, a amor a celos,
a pasión, a viejo recuerdo, a Buenos Aires querido, pero nunca deja
impasible.
Es
reflejo de las mas diversas pasiones y emociones humanas. Todas esas
características nos llevaron a encontrarnos con Domingo Pugliese, para
muchos quizás desconocido por su afán de mantener su "perfil bajo"
como bien él define su propia figura, pero reconocido como pocos en
el ambiente tanguero de Buenos Aires por llevar 52 impecables años como
eximio BAILARIN y profesor de profesores.
Integrante
de los Jurados del Festival de tango y flolklore de Baradero de la Provincia
de Buenos Aires y de los Torneos Bonaerenses de tango y folklore para
Tercera Edad. Viene transmitiendo su escuela desde hace muchos años
en países como España, Japón, Brasil, Alemania, además de ser Profesor
y Coreógrafo del Centro General Belgrano y del Centro Cultural Ricardo
Rojas y de la Universidad de Buenos Aires.
La
coreografia tanguera evolucionó paralelamente a la música y sus figuras
se nutrieron de las mismas fuentes, los géneros importados y los criollos,
por eso es justo ubicar a los primeros bailarines entre los creadores
del tango.
Obviamente,
los primeros‑primeros no dejaron registros de sus nombres cuando
hacían burla a los bailes de los negros en las puertas de un candombe
o cuando innovaban en las figuras, de una habanera o de un tango andaluz.
Por
eso cuando a Mingo, conocedor de tango como pocos, le preguntamos su
opinión personal sobre los orígenes de esta danza. nos dijo: "Soy
un convencido de que en realidad no hay corrientes dentro del tango,
solo existen por decirlo de alguna forma, tres diferenciaciones producto
de su propia historia.‑ el tango orillero, el de salón y el fantasía.
Pero
de aquella época de oro del tango no queda ninguno de sus buenos bailarines.
En
aquel entonces el baile estaba separado por barrios y dentro de lo que
era la circunferencia de la Capital Federal había bailarines que se
caracterizaban dentro de sus barrios.
Uno
de los barrios de donde salieron los mejores bailarines fue Monte Castro.
Mucha gente cree que es Floresta,
pero no, es un barrio chico que tiene el epicentro en Jonte y Segurola
Ahí, en el Club Nelson en la calle Bernárdez 1850, sejuntaban los mejores
bailarines, y fue donde, desde el 36 al 55, aproximadamente, se practicó
el mejor tango.
Algunos
dicen que uno de los pribailarines fue de San Telmo que se llamo Pedrin,
pero yo me inclino a pensar que el tango se empezó a bailar en los Viejos
Corrales, allá en Parque Patricios en las calles Monteagudo y Caseros.
Me
vuelco mas por esa teoría porque ahí estaba el matadero antiguo al que
llegaban arriando las tropas desde el interior y el barrio estaba todo
circundado por prostíbulos.
En
lo que a mi respecta, me interesa hacer dos separaciones en el tango
y que son las etapas que marca el año '40, ya que a partir de ese año
fue cuando realmente evoluciono ‑el tango música empieza allá
por el '900 como tango ‑ criollo, como tango de la Guardia Vieja,
hasta que De Caro en la época del '20 le cambia la notación musical
del compás del 2 por 4 al del 4 por 4 dando origen a la Guardia Nueva.
Después
en el '48 empieza el tango de Vanguardia.
Aquella
notación musical que modifica De Caro es la misma que luego D'Arienzo
acelera a un 4 por 8 para darle el ritmo característico y pegadizo por
que utiliza mas notas en el mismo tiempo. "
Y
como hay tantos tangos como parejas de baile porque cada una puede trasmitir
una emoción diferente.
Le
pedimos que nos hablara de los distintos tipos que suele decirse que
existen.
Pero
nos sorprendió afirmando que: "Aunque cada cual inventa algo el
tango es uno solo.
Se
puede dividir en tres variantes: el cantado, el danza o bailado y el
instrumental.
No
entiendo la separación que pretenden hacer algunos entre él tango y
tango danza.
El
baile es uno solo, la diferencia radica en los bailarines, unos son
de pista y los otros de escenario.
Es
una música costumbrista que no solo no es folklore sino que además es
un híbrido producto de una mezcla de músicas diversas que van desde
el candombe uruguayo hasta la habanera y el salsón cubanos y que a pesar
de que lo han venido estructurado para pretender una enseñanza práctica,
es un fenómeno cíclico que ha venido apareciendo y desapareciendo a
lo largo de su propia historia.
Aparece
siempre coincidentemente con las crisis de comunicación, en esas épocas
en la cuales la gente necesita sentir el contacto con otro como una
forma de sentirse vivo.
Porque
el tango es sin ninguna duda, algo sensual, sugerente e, incluso, sexual
porque hay en él una cercanía, un comprendimiento sin hablar un juego
constante depreguntas y respuestas que se transmiten constantemente
entre los bailarines.
Por
eso siempre mantuve que hay dos formas de enseñanza.
Una
es la improvisación que es la forma de enseñar a bailar dándole al alumno
la libertad de que exprese lo que siente.
La
otra es la enseñanza por figuras en donde se marcan rutinas de baile
prefijadas."
Nos
quedaron en el tintero muchas reflexiones que dejaremos para mas adelante,
porque Mingo es un ser particularmente preocupado por transmitir esa
esencia que solo el tango puede hacer sentir a quienes lo aman tanto
como él.
Quedan
algunos bailarines que tienen memoria del tango de aquellos tiempos
anteriores a la gran crisis, pero que lamentablemente no se han dedicado
a ensenar, dejándose apabullar por la existencia de innumerables academias
con profesores que desgraciadamente no han vivido realmente el tango
cuando lo bailaba masivamente el pueblo.
La
mayoría de estos vienen de otras danzas tan alejadas del tango como
el rock and roll, el ballet e incluso el folklore.
En
estos últimos años las corrientes culturales foráneas fágocitaron en
gran medida y en forma sostenida al ámbito del acervo cultural propio.
Prueba
cabal de esto es la invasión que venimos sufriendo de manos de los conglomerados
internacionales de multimedia, que contribuyen a cercenar lo que queda
de lo nuestro, a lo cual nos hemos aferrado por tanto tiempo porque
tanto nos ha costado construir.
De
todos modos, alienta el hecho de saber que aun quedan bailarines de
la talla de Mingo Pugliese, excelso e ilustre baluarte de esta música
del alma y uno de los máximos exponentes de lo que fue una época dorada
de nuestra música ciudadana.
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